"Nostalgia, drama, tristeza, alegría, rabia....sentimientos que se funden en el diario vivir y que nos llevan a ser lo que nos imaginamos ser, un autoretrato de las experiencias vividas, un poema de los momentos y personas que nos marcan. La vida es tan frágil en nuestras manos que solo queda observarla cuidadosamente, mientras tratamos de llenarla e influirla con nuestros pensamientos. Cuando dejamos de pensarnos e imaginarnos ya no queda más que aferrarnos a lo que fué. Dibujarnos, escribirnos, moldearnos es tal vez la tarea mas difícil." Esto lo escribí para la clase de dramaturgia y no puede expresar mejor lo que ha estado pasando por mi cabeza durante todos estos días.
El Yuyuvo comenzaba ese día casi que disculpandose con sus lectores por todo el tiempo que habia transcurrido sin escribir una entrada, queria que sus lectores entendieran que llegar a un proceso de reflexión para plasmar en palabras las vivencias, es un proceso complejo, que vulnerabilizar un poco la privacidad para dejar un buen mensaje requiere de valor, que cuando se esta muy confundido para organizar las ideas, plasmarlas es aun más difícil. Pero allí estaba de nuevo el Yuyuvo, en el camino a salir de su enredo mental para escribir una nueva entrada, se había dado cuenta que en efecto moldearse era una tarea muy difícil, pero que lo mejor cuando tenemos algo difícil que hacer es simplemente empezar.
El Yuyuvo entonces simplemente tomo el valor para escribir de nuevo en el blog y contar una historia que habia aplazado suficiente tiempo, ya fuera por las dificiles vivencias familiares por la salud de su abuela y el robo violento a uno de sus primos, o por una tonta decisión de uno de sus amigos, o quizas por la dificultad de encontrar una compañia sentimental estable. Lo cierto es que el Yuyuvo no había podido concentrarse antes en hacer lo que tenía que hacer, hasta que al fin lo hizo
Sin embargo ya que de nuevo retome mi motivación y tranquilidad para escribir he aquí entonces otra buena historia, me encontraba estudiando Arquitectura en la Universidad Nacional, era mi segundo semestre allí y aun me encontraba un poco confundido, dentro del closet, y habia una materia que disfrutaba muchisimo, y era Historia II, y en la cual se programó una salida de campo a Santander y Boyacá, y definitivamente ya sabia lo que significaba una "salida de campo" de recien universitarios durante una semana, bueno no todo lo que creo se alcanzan a imaginar, pero algunas cosas si.
No recuerdo bien la época del año, pero definitivamente era temporada baja en turismo, recuerdo que nos debiamos encontrar muy temprano en la Universidad Nacional en el parque de esculturas de mitos y leyendas, todos los de mi semestre nos encontramos allí, pero para mi sorpresa tambien aparecieron unos cuantos estudiantes de semestres mas avanzados. En el bus al que me subí también se subieron los avanzaditos y las sillas se fueron ocupando quedando yo entonces en las sillas de atrás cerca a los desconocidos. El viaje comenzó y estuvimos en Yolombó, bocetiamos un poco, nos contaron unas cuantas historias de la Marquesa de ese pueblo y para cuando nos montamos al bus de nuevo, ya yo sabia con quienes iba a disfrutar de aquel viaje, así que poco a poco me fui haciendo amigo de aquellos estudiantes de semestres mas avanzaditos: 2 mujeres y 2 hombres, yo era el mal 5, ó simplemente la nueva mascota de aquel grupo.
El Yuyuvo mientras escribía recordaba entonces con nostalgia el viaje, y esos que después del viaje terminaron siendo de esos buenos amigos que te dejan las experiencias de Universidad y decidió que para cuando terminara la entrada publicaría el enlace en cada uno de sus facebook, para tal vez traerles a ellos unos bonitos recuerdos también.
Fue entonces un largo viaje, y como siempre me sucede no podía perdonar la dormidita en el bus, cosa que siempre hago sin importar que tan bien acompañado esté. El viaje transcurrió entre risas, conocerme mejor con mis neuvos compañeros y siestas, así fue hasta que llegamos a Girón Santander, un hermoso pueblo que pertenece al area metropolitana de Bucaramanga. Estando allí nos dieron unas pequeñas indicaciones, nos dividieron en 2 grupos para los lugares en que ibamos a dormir, y nos dijeron que teniamos esa noche para recorrer las calles del pueblo, bocetiar y escribir un poco. Estando en el pueblo, lo primero que hizo mi nuevo grupo de amigos fue buscar una botella de aguardiente, y fue entonces como decidimos formar "La comunidad de la botella" (en aquella época estaba de moda El señor de los anillos), y por supuesto decidieron que yo fuera Frodo y cuidara de aquella. En vista de los eventos estaba listo para que aquella noche fuera de puro goce, pero como nos hemos podido dar cuenta siempre me rodea un poco de drama. Después de habernos tomado la botella, reirnos mucho en el pueblo mientras bocetiabamos lo que pudieramos y recorrer las calles de Girón, fuimos a organizar bien como ibamos a dormir en el sitio que nos habia tocado, ya un poco animados, separamos nuestras camas, y de nuevo fuimos a beber un poco más, todos sentados en el porche (no el carro, sino la parte delantera de la casa de estadía). Poco a poco mis nuevos amigos se fueron retirando a descansar, y al final quedamos Tony, Pao y yo, hablando y bebiendo, hasta que en cierto momento nuestra tranquilidad se vio interrumpida por fuertes alegatos al interior de la residencia, el primero que se paro a ver que sucedía fue Tony, y un rato después al oir que los alegatos seguian, Pao y yo fuimos a ver que sucedía, para nuestra sorpresa ahora Tony estaba involucrado en la discusión y era nada más y nada menos que con el profesor. El argumento del profesor era que nosotros no debiamos estar bebiendo, que era una salida de campo y estabamos siendo muy irresponsables, a lo cual Tony respondía energicamente que no veía ningún problema, que si acaso el no fue joven también,que porque en salidas anteriores no habia puesto problema por ello y en esta si??, a lo que el Profesor respondía que el era el profesor y podia poner problema si queria, y que el no era nadie para decirle nada..... las cosas se fueron al punto de los empujones, mientras yo me quedaba atónito observando toda la discusión se me bajo toda la prenda, así que cuando llegó al punto de los empujones, junto con otros compañeros intervinimos en la pelea y los separamos. El profesor salió de la casa, mientras los demás nos quedamos hablando del asunto, tratando de entender lo sucedido, hasta que no aguante mi esencia de redentor y salí a buscar al profesor, para mi sorpresa aún estaba en la entrada de la casa, en el recibidor, caminando de un lado a otro, me le acerque y comencé a hablar con él para tranquilizarlo, despúes de hablar un rato (no recuerdo que le dije pero funcionó), se acercó Tony y en un buen gesto le pidió disculpas al profesor, y el profesor las aceptó, Tony argumento al profe que el sabía su historia, por lo cual debía entender que defendía sus afectos a capa y espada.
El Yuyuvo entonces pensó muy agradecido en las personas que lo han rodeado siempre, pues sabía que al igual que Tony con sus afectos, los amigos que tenía estaban también siempre dispuestos a defenderle a como diera lugar, bueno al menos los más cercanos. Y entonces siguió escribiendo, contando la historia de porque en Tony encontró otro gran amigo, aquel que le abrió los ojos a un nuevo mundo.
Luego de que ya todo se había calmado y el profesor y Tony se habían disculpado, el profesor volvió a entrar a la casa, a encontrar un lugar donde dormir, ya que todo el problema se había armado porque uno de mis compañeros habia desplazado las maletas del profesor de la cama que tenía separada, banquiandolo totalmente. Tony entonces se me acercó a hablar de todo lo sucedido,diciendome que al ver al profesor gritandole así a los muchachos, le rememoró situaciones muy difíciles por las que pasó, fue entonces cuando me recordó la historia que ya le habia escuchado en una exposición en la universidad, me contó de nuevo como su mejor amigo al declararsele homosexual a sus padres, el papá lo agarró a golpes dejandolo en estado de coma, para luego ser desconectado a petición de su madre quien no aguantaba más la difícil situación de su hijo. Esta historia ese día como cada día que la escucho o recuerdo, me da escalofríos porque no logro entender un odio tan grande que lleve a atentar así contra una persona. Como escribí al principio la vida es muy frágil, si aprendieramos a apreciarla como la obra de arte que es, una obra de arte interactiva de la cual todos hacemos parte, entonces hariamos lo posible por moldearla para embellecerla, el problema radica en apreciar la belleza de la vida, apreciar sus tonos morados a veces, y a veces amarillos o naranjas, en aprender a disfrutar tanto de la tristeza, confusión, ira como de la alegría, regocijo, placer. Nuestra tarea es entonces aprender a observarla y apreciarla, mientras aprendemos a reinterpretar esta obra de arte.
Recordó entonces el Yuyuvo las situaciones difíciles por las que había estado pasando ultimamente, en las que de una u otra forma la fragilidad de la vida se manifestaba ya fuera a manos de un amigo de lo ajeno, o de enfermedades y la edad, o a manos propias, la muerte podría llegar de cualquier forma y en cualquier momento, por lo cual el Yuyuvo profundizó en su pensamiento de lo importante que es dejar huella y continuo escribiendo.
Esa madrugada me la pasé hablando con Tony, ofreciendole mi amistad y tratando de dar palabras de aliento que lo hicieran sentir mejor respecto a esa dura vivencia, al punto de vulnerabilizarme yo y contarle también de mis preferencias sexuales, al fin de cuentas ambos encontramos en el otro un gran consuelo y un nuevo amigo. Dieron las 2 o 3 am nosotros hablando y entonces Tony saco un colchón de una de las habitaciones al recibidor de la casita donde nos estabamos quedando, y allí nos quedamos dormidos en medio de una profunda conversación. Al otro día hicimos un gran recorrido fuimos a Bucaramanga a una charla en la Universidad Santo Tomás, y emprendimos un nuevo viaje hacia Barichara, pasando por San Gil y su imponente Parque Gallineral, Guane y llegamos al hermoso pueblo de los artesanos de la Piedra, llegamos ya entrada la noche y parecía un pueblo fantasma, se veían pocas personas en sus calles y era dificil encontrar tiendas abiertas, pero igual conseguimos nuestra botella de aguardiente de esa noche, solo que era marca Superior y definitivamente no era ni la mitad de bueno de lo que es un Antioqueño. Empezamos bebiendo en el parque pero cuando comenzó a llover decidimos irnos al hotel a la habitación de uno de nosotros, y allí estabamos de nuevo "La comunidad de la botella" contando historias, riendonos y jugando, sin embargo a mi me entro el sueño y me fui a mi habitación a dormir, para mi sorpresa mi compañero de habitación estaba totalmente dormido y habia asegurado la puerta, por lo cual Tony me ayudó a trepar por la ventana, haciendo una gran cantidad de piruetas para entrar por el reducido espacio a una gran altura, pero lo logré. Al otro día nos dirigimos a Boyacá, fue un largo viaje desayunamos en el cañon de Chicamocha, de hecho de ese viaje no recuerdo mucho, solo que junto con mi nuevo grupo de amigos habiamos decidido no tomar, hasta que en uno de los pueblos que nos detuvimos, el resto de compañeros en el bus compró botellas de Ron y las pasaron por todo el bus, cuando llegó a la silla de atrás donde estabamos nosotros, salio a flote la viveza de los semestres avanzados, y vaciaron un poco de Ron en una botella de agua vacía, así que tomabamos de la botella de agua y de la botella que pasaban de silla en silla. Hasta que llegamos al punto en que varios en el bus nos embriagamos e hicimos un super show, a uno le dio por creerse sacerdote y casó algunas parejas de compañeros, entre ellos 2 manes que mantenian juntos pa arriba y pa abajo, por lo cual a mi me cogió un ataque de risa de borracho por lo cual me practicaron un exorcismo en medio del bus, entre risas y algarabía llegamos a Villa de Leyva, nuestro próximo destino. Esa noche salimos al pueblo y como era de esperarce de nuevo bebimos, yo en medio de mi borrachera me iba a ir a rumbiar con unos desconocidos, pero afortunadamente tenía a Tony y Pao que cuidaban muy bien de mí; regreso al hostal iba a tumbar un muro y me atropelló un carro estacionado (osea que me le tire encima), luego en el hostal trate agarrar una araña que me picó un dedo, en fin muchos actos estupidos, pero ninguno como el que cometería al siguiente día.
Después de haber recorrido varios lugares más como el Monasterio de la Candelaria y Ráquira en compra de artesanias en la noche volvimos a Villa de Leyva donde ya no solo mi nuevo grupo de amigos sino todos mis compañeros nos enrumbamos en un sitio pequeñito, en el que hasta el mas alternativo de mis compañeros terminó por bailar reggaeton, el hecho es que estuve bebiendo hasta las 2:30 a.m. y a las 5 a.m. debiamos estar todos de vuelta en el bus para nuestro viaje de regreso, a las 4:30 a.m. que me despertaron yo aun estaba borracho, y en medio de ella me organice con ayuda de Tony y me monté al bus, en donde cerré de nuevo mis ojos para dormir todo el viaje. Sin embargo eran las 8 am cuando me desperté con un gran malestar, y le dije a Tony: "Hey tengo ganas de vomitar", el respondió: "A esperate yo le digo al conductor entonces", a lo que afanado respondí:"NOO, YAAA!!!" y el entonces se corrio para que yo mismo fuera al frente del bus a decirle al conductor pa vomitar; sosteniendome de los barandales del bus y a gritos le decia al conductor: "Señor!! pare que voy a vomitar", y lo hice repetidas veces, hasta que el conductor abrió la puerta del bus, en ese momento mire a la calle y veía que el bus se seguía moviendo, me solté de los barandales para dirigirme a la puerta y en ese momento perdí la razón. Sentí como si toda mi vida me pasara por la cabeza en 20 segundos, el tiempo se perdío por unos momentos, cuando desperté estaba en el suelo del bus, una mano se encontraba en mi vientre y otra en mi frente, me encontraba entre los brazos de uno de mis compañeros, me tomó un par de minutos recuperar totalmente mi conciencia y en el segundo que lo hice me paré de rebote y me dirigí de nuevo a la puerta a vomitar. Cuando pregunté que sucedió me contaron que en el momento que solte la baranda del bus al parecer me iba a tirar del bus y en ese momento Tepan mi compañero me agarró por detrás de manera que no me fuera a ir a la calle con el bus en movimiento y allí me desmadeje en sus brazos perdiendo la razón. El viaje luego transcurrió sin novedades, me la pasé durmiendo hasta nuestra llegada de nuevo a Medellín, pero desde aquel viaje decidí no beber tanto y ahora hago lo posible por no tomar mucho, al menos no hasta esos puntos, la vida es muy frágil como para seguir perdiendo la conciencia y dejar de cuidarla así sea por pequeños instantes.
Luego de que ya todo se había calmado y el profesor y Tony se habían disculpado, el profesor volvió a entrar a la casa, a encontrar un lugar donde dormir, ya que todo el problema se había armado porque uno de mis compañeros habia desplazado las maletas del profesor de la cama que tenía separada, banquiandolo totalmente. Tony entonces se me acercó a hablar de todo lo sucedido,diciendome que al ver al profesor gritandole así a los muchachos, le rememoró situaciones muy difíciles por las que pasó, fue entonces cuando me recordó la historia que ya le habia escuchado en una exposición en la universidad, me contó de nuevo como su mejor amigo al declararsele homosexual a sus padres, el papá lo agarró a golpes dejandolo en estado de coma, para luego ser desconectado a petición de su madre quien no aguantaba más la difícil situación de su hijo. Esta historia ese día como cada día que la escucho o recuerdo, me da escalofríos porque no logro entender un odio tan grande que lleve a atentar así contra una persona. Como escribí al principio la vida es muy frágil, si aprendieramos a apreciarla como la obra de arte que es, una obra de arte interactiva de la cual todos hacemos parte, entonces hariamos lo posible por moldearla para embellecerla, el problema radica en apreciar la belleza de la vida, apreciar sus tonos morados a veces, y a veces amarillos o naranjas, en aprender a disfrutar tanto de la tristeza, confusión, ira como de la alegría, regocijo, placer. Nuestra tarea es entonces aprender a observarla y apreciarla, mientras aprendemos a reinterpretar esta obra de arte.
Recordó entonces el Yuyuvo las situaciones difíciles por las que había estado pasando ultimamente, en las que de una u otra forma la fragilidad de la vida se manifestaba ya fuera a manos de un amigo de lo ajeno, o de enfermedades y la edad, o a manos propias, la muerte podría llegar de cualquier forma y en cualquier momento, por lo cual el Yuyuvo profundizó en su pensamiento de lo importante que es dejar huella y continuo escribiendo.
Esa madrugada me la pasé hablando con Tony, ofreciendole mi amistad y tratando de dar palabras de aliento que lo hicieran sentir mejor respecto a esa dura vivencia, al punto de vulnerabilizarme yo y contarle también de mis preferencias sexuales, al fin de cuentas ambos encontramos en el otro un gran consuelo y un nuevo amigo. Dieron las 2 o 3 am nosotros hablando y entonces Tony saco un colchón de una de las habitaciones al recibidor de la casita donde nos estabamos quedando, y allí nos quedamos dormidos en medio de una profunda conversación. Al otro día hicimos un gran recorrido fuimos a Bucaramanga a una charla en la Universidad Santo Tomás, y emprendimos un nuevo viaje hacia Barichara, pasando por San Gil y su imponente Parque Gallineral, Guane y llegamos al hermoso pueblo de los artesanos de la Piedra, llegamos ya entrada la noche y parecía un pueblo fantasma, se veían pocas personas en sus calles y era dificil encontrar tiendas abiertas, pero igual conseguimos nuestra botella de aguardiente de esa noche, solo que era marca Superior y definitivamente no era ni la mitad de bueno de lo que es un Antioqueño. Empezamos bebiendo en el parque pero cuando comenzó a llover decidimos irnos al hotel a la habitación de uno de nosotros, y allí estabamos de nuevo "La comunidad de la botella" contando historias, riendonos y jugando, sin embargo a mi me entro el sueño y me fui a mi habitación a dormir, para mi sorpresa mi compañero de habitación estaba totalmente dormido y habia asegurado la puerta, por lo cual Tony me ayudó a trepar por la ventana, haciendo una gran cantidad de piruetas para entrar por el reducido espacio a una gran altura, pero lo logré. Al otro día nos dirigimos a Boyacá, fue un largo viaje desayunamos en el cañon de Chicamocha, de hecho de ese viaje no recuerdo mucho, solo que junto con mi nuevo grupo de amigos habiamos decidido no tomar, hasta que en uno de los pueblos que nos detuvimos, el resto de compañeros en el bus compró botellas de Ron y las pasaron por todo el bus, cuando llegó a la silla de atrás donde estabamos nosotros, salio a flote la viveza de los semestres avanzados, y vaciaron un poco de Ron en una botella de agua vacía, así que tomabamos de la botella de agua y de la botella que pasaban de silla en silla. Hasta que llegamos al punto en que varios en el bus nos embriagamos e hicimos un super show, a uno le dio por creerse sacerdote y casó algunas parejas de compañeros, entre ellos 2 manes que mantenian juntos pa arriba y pa abajo, por lo cual a mi me cogió un ataque de risa de borracho por lo cual me practicaron un exorcismo en medio del bus, entre risas y algarabía llegamos a Villa de Leyva, nuestro próximo destino. Esa noche salimos al pueblo y como era de esperarce de nuevo bebimos, yo en medio de mi borrachera me iba a ir a rumbiar con unos desconocidos, pero afortunadamente tenía a Tony y Pao que cuidaban muy bien de mí; regreso al hostal iba a tumbar un muro y me atropelló un carro estacionado (osea que me le tire encima), luego en el hostal trate agarrar una araña que me picó un dedo, en fin muchos actos estupidos, pero ninguno como el que cometería al siguiente día.
Después de haber recorrido varios lugares más como el Monasterio de la Candelaria y Ráquira en compra de artesanias en la noche volvimos a Villa de Leyva donde ya no solo mi nuevo grupo de amigos sino todos mis compañeros nos enrumbamos en un sitio pequeñito, en el que hasta el mas alternativo de mis compañeros terminó por bailar reggaeton, el hecho es que estuve bebiendo hasta las 2:30 a.m. y a las 5 a.m. debiamos estar todos de vuelta en el bus para nuestro viaje de regreso, a las 4:30 a.m. que me despertaron yo aun estaba borracho, y en medio de ella me organice con ayuda de Tony y me monté al bus, en donde cerré de nuevo mis ojos para dormir todo el viaje. Sin embargo eran las 8 am cuando me desperté con un gran malestar, y le dije a Tony: "Hey tengo ganas de vomitar", el respondió: "A esperate yo le digo al conductor entonces", a lo que afanado respondí:"NOO, YAAA!!!" y el entonces se corrio para que yo mismo fuera al frente del bus a decirle al conductor pa vomitar; sosteniendome de los barandales del bus y a gritos le decia al conductor: "Señor!! pare que voy a vomitar", y lo hice repetidas veces, hasta que el conductor abrió la puerta del bus, en ese momento mire a la calle y veía que el bus se seguía moviendo, me solté de los barandales para dirigirme a la puerta y en ese momento perdí la razón. Sentí como si toda mi vida me pasara por la cabeza en 20 segundos, el tiempo se perdío por unos momentos, cuando desperté estaba en el suelo del bus, una mano se encontraba en mi vientre y otra en mi frente, me encontraba entre los brazos de uno de mis compañeros, me tomó un par de minutos recuperar totalmente mi conciencia y en el segundo que lo hice me paré de rebote y me dirigí de nuevo a la puerta a vomitar. Cuando pregunté que sucedió me contaron que en el momento que solte la baranda del bus al parecer me iba a tirar del bus y en ese momento Tepan mi compañero me agarró por detrás de manera que no me fuera a ir a la calle con el bus en movimiento y allí me desmadeje en sus brazos perdiendo la razón. El viaje luego transcurrió sin novedades, me la pasé durmiendo hasta nuestra llegada de nuevo a Medellín, pero desde aquel viaje decidí no beber tanto y ahora hago lo posible por no tomar mucho, al menos no hasta esos puntos, la vida es muy frágil como para seguir perdiendo la conciencia y dejar de cuidarla así sea por pequeños instantes.
El Yuyuvo terminó aquella entrada reflexionando sobre los 20 segundos que demoró en pasar su vida por su cabeza en ese desmayo, sobre lo aprendido ese semestre de las Experiencias Existenciales Fundantes en la clase de Dramaturgia, que son basicamente experiencias que en cierto momento hayan cambiado la vida de alguien, que le da un nuevo sentido y forma de ver las cosas, y pensó que tal vez son esas Experiencias las que se quedan talladas en el inconsciente, como las piedras talladas de Barichara, y que son esas experiencias las que se recuerdan en esos momentos en que se esta perdiendo la conciencia, las que definen a las personas. Esas que son las que se pueden plasmar en una pintura, en una escultura, en un escrito de manera simbólica mostrando la esencia de ese ser creador; experiencias de las que marcan a la gente, por lo cual se deberia desear tener más, para tener una vida digna de recordar y plasmar. Una verdadera obra de arte que quisieramos siempre conservar.